Ratones

Los ratones, una plaga común en España

Los ratones son uno de los principales grupos de roedores comensales. Los roedores comensales son los que viven en estrecha relación con el ser humano, infectando casas, huertos, campos o instalaciones de almacenamiento de alimentos. La principal especie de ratón comensal es el ratón doméstico (Mus musculus), aunque el ratón de campo (Apodemus sylvaticus) invade ocasionalmente naves o almacenes de comida, y raramente entra en edificios habitados.

El ratón doméstico es originario de Asia central y llegó a Europa escondido en barcos de mercaderías. Debido a su pequeño tamaño y a su gran adaptabilidad al ambiente, el ratón domestico puede sobrevivir casi en cualquier parte. Además, su gran capacidad reproductiva hace de esta especie el segundo mamífero más abundante de la Tierra (el primero es el ser humano).

El ratón doméstico posee un cuerpo delgado y pequeño. Los adultos pesan unos 25-30 gramos. Tienen las orejas grandes y una gran cola tan larga como la cabeza y el cuerpo juntos. Suelen ser de color gris oscuro en el lomo y gris claro en el vientre, pero existen numerosas variaciones a este patrón, desde ratones albinos a ratones negros o con manchas negras y blancas.

El ratón de campo se diferencia fácilmente del ratón doméstico por tener unas orejas más pequeñas y por el pelaje, que es de color marrón anaranjado en el lomo, amarillento en los flancos y blanco en el vientre.

Los Ratones son un riesgo para la salud

La actividad roedora de estos animales puede causar graves daños estructurales y eléctricos en los edificios afectados. Además, pueden constituir un vector de transmisión de enfermedades a los humanos como la rabia, el cólera, la peste, la hepatitis o la salmonelosis.

El contagio de enfermedades se puede producir por contacto directo a través de una mordedura o de forma indirecta por la ingesta de alimento o agua contaminada que haya estado en contacto directo con los roedores o sus excrementos.

Rastros de presencia de ratones

Los principales signos de la presencia de roedores en un edificio suelen ser los mismos que para cualquier roedor comensal.

  • Presencia de excrementos. En el caso del ratón doméstico, los excrementos miden unos 3-6 mm y tienen forma de rodillo.
  • Presencia de nidos con crías.
  • Ruidos de roer. Especialmente durante la noche, que es cuando están más activos, se pueden oír ruidos de cuando roen o, si hay crías, chillidos agudos.
  • Marcas de grasa. Los ratones suelen dejar marcas de grasa a su paso producidas por el roce de su piel sobre las superficies, sobre todo en los caminos que usan para ir del nido a las fuentes de alimento.
  • Ratones vivos o muertos. Esta es la evidencia más clara de su presencia en un edificio.
  • Olor a orina. Los ratones suelen marcar su territorio con orina, por lo que las zonas de alimentación preferidas suelen oler fuertemente a amoníaco.

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